¿Inmigrantes y Anticristos? "Limpia Madrid" ¡Menuda Chorrada!
Anticristos, Diablos, Inmigrantes, Violencia policial y social. Hubo un "filósofo" poco cortés, que vio genialidad en esta mezcla extraña.
Leed, si queréis, estos textos del libro La Luz
CAPITULO 11 ( DE MEDIETATE LUNÆ ) es parte de una carta que el ANTIPAPA escribe al ANTICRISTO.
"Ahora comprendo por qué le fue asignado a su mandato el título: "de medietate lunæ". Seis días antes de su definitiva muerte, los Estados Árabes unidos, declararon la guerra a la Confederación Europea de Naciones, que no prestó mucha atención a estas amenazas. El mismísimo día del magno entierro, tropas árabes invadían la totalidad de las islas mediterráneas, incluidas las de Grecia. No encontraron resistencia, horas antes de la invasión distorsionaron con satélites indios las comunicaciones intercontinentales, y rociaron sus objetivos con un gas de invención israelí, ensayado en el Líbano, de acción inmediata y disipación rápida; tan eficaz, que en cuestión de minutos sesgó las vidas de varios millones de insulares, permitiendo así, aterrizajes y desembarques. Aerofotografías posteriores, mostraron desoladoras imágenes de cuerpos amontonados en cualquier punto de estas islas. Por los datos, se deducía que hacían tumbas colectivas con dinamita. (Aunque no lo creáis, estas ruinas se han convertido hoy día, en el bum de las ofertas de agencias de viajes para los continentales). Los soldados invasores aparecían poco uniformados, y de no ser por las incontables barcas de todo tipo amarradas en puertos y playas que reproducían en primera plana los principales periódicos europeos, parecería imposible tal concentración de árabes en lugares típicos de Ibiza, por poner un ejemplo."
"Los países afectados desplazaron sus tropas a las costas con objeto de recuperar las islas. Pero el terror estaba aún más cerca. A la mañana siguiente al primer desembarco, se libraban duras batallas en la práctica totalidad de Calabria, y el cono sur de Andalucía. La Confederación, que no había previsto una acción de esta índole, reaccionó con lentitud. Las tropas locales fueron eliminadas con la población, y la respuesta, aunque contundente, se hizo esperar. Desde todo el norte africano salían nuevas embarcaciones con claros rumbos hacia Portugal y España; y las de las islas, comenzaban a moverse en dirección norte, iban con toda seguridad hacia Francia, (no sé si os habréis enterado que ahora es un reino, simbólico, como el nuestro, pero reino al fin) y el norte de Italia. Los italianos se han llevado la peor parte. Tal y como él lo predijo, devastaron Roma, la noche anterior al ataque, un comando enemigo vertió una versión modificada del gas (curiosamente bautizado Auschwitz), en los tanques de suministro de agua. La Gran Prostituta amaneció enloquecida, los coches se agolpaban en las entradas a los hospitales. La rapidez con la que actuaba el gas venenoso, hizo que muriese mucha gente antes de que se hallara culpable al agua de tanta muerte. Ni el Vaticano se salvó. Reunido el cónclave desde la caída en coma irreversible de "Su Santidad", vio reducido su número de capelos encarnados a menos de la mitad. A media mañana, los supervivientes sacaban a sus muertos depositándolos en las entradas de las casas, las camionetas de reparto los recogían. En medio de este dolor y ajetreo, y aprovechando el desplazamiento de la aviación italiana, avionetas fumigadoras aparecieron como mosquitos, tratando de completar el trabajo. Sobrevolaron el Vaticano y sus alrededores, acabando con los supervivientes. El resto de la ciudad recibía su ración de gas cuando cazas de la Nueva Alemania interrumpieron la macabra faena. Roma era un cementerio. (Las recientes autoridades de la ciudad, dieron diez días más tarde la cifra: un millón y medio de personas, fueron enterradas apresuradamente, incluídos extranjeros; como cabría suponer, principalmente polacos) En cuestión de horas, la confusión y la histeria, hicieron presa en las poblaciones limítrofes a los focos de lucha; los que tenían cercana su frontera con países árabes, emigraban hacia el interior abandonando sus enseres, únicamente vigilados por las fuerzas de orden público, y los escasos efectivos militares que habían permanecido reduciéndose paulatinamente desde el fin de la guerra fría, encargadas de detener una inminente invasión total del continente. El resto de las principales ciudades europeas sufría de incontables batallas callejeras. De nuevo, la caza al infiel. Pero esta vez, el infiel, estaba preparado. Se organizaron "cruzadas" a los barrios árabes, y se constató con mucha sangre que lo que se escondía disparando tras las ventanas y en los tejados, no eran otra cosa que comandos suicidas dispuestos a morir por su Dios. Los parisienses no cogieron rehenes, moro que cogían vivo, moro que degollaban. Vi reportajes de los canales gabachos que incluían tomas de video aficionados. Entre ellas, me impresionó una en la que un grupo de "Skin-Heads", gozaba emulando a Salomón. Mientras dos salvajes sujetaban por los pies, boca abajo a un chiquillo de unos cinco años que se retorcía inútilmente, un tercero, posaba para la cámara con una daga (seguramente arrebatada a otro moro), que acabó precipitándose sobre el muchacho salpicando de sangre el objetivo. Hombres, mujeres, y niños, morían ante las cámaras de las formas más horribles.
CAPITULO 3 (HOSANNA) recuerdos de la Navidad madrileña que nos cuenta el ANTIPAPA
La Plaza de España abrigaba una neblina misteriosa. Las noches de invierno en Madrid, como aquélla, otorgaban a algunos lugares la textura de un cuadro. Siempre me complació observar los troncos de los olivos; retorcidos, como si al crecer no tuviesen otra forma de quejarse. Todavía había parejas sobándose en los bancos más ocultos. Pasadas un par de horas quedaría abandonada. Si acaso mendigos sin nada que celebrar y otras razas que celebraban lo mismo, de otra forma y en otras fechas. Las culturas que poblaban la Tierra en esos años, no eran tan distintas como algunos pretendían que fuese. Las autoridades, perpetuas optimistas en los asuntos preocupantes, decían rotunda y oficialmente que había la misma cantidad de inmigrantes ilegales que de legales. Ni ellos mismo se lo creían. Los ilegales doblaban con mucho a los legales. No había más que verlos caminando en grupos de caras inseguras, con caras de andar perdidos, aun sabiendo dónde iban. Recuerdo que me pregunté si estas razas a las que nuestra civilización culta y occidental tachaba de bárbaras, llegarían a dominar el planeta algún día. En aquel momento, mis escasos conocimientos de historia me dijeron que todos los grandes imperios fueron derrotados por bárbaros.
¿Inmigrantes y Anticristos? Otra de las coincidencias propias del género.
En el texto del libro se da por seguro casi 10 años antes el conflicto entre civilizaciones que hoy día es una realidad sin remedio.
El imitador de historias ajenas no supo ir más allá, y se quedó en la cáscara. "Limpia Madrid" Menuda chorrada simplona. Con ese lema (propio del vocabulario absurdo y marujil de la concejala de medioambiente madrileña), el director de Bilbao justificó la presencia de los pseudo-skins. Lo hizo mejor cuando se despidió de aquel discurso en la academia con el puño levantado y ese "Fuerza y Honor". ¡Qué ridiculez! Sobre todo por cómo quedó ese "fuerza y honor" meses después. Pero volviendo al tema: ¿Qué hace un grupo de pijos violentos con tendencias literarias tipo mister Proper en una historia de Anticristos? Los destacados en verde os dan la respuesta, tenía que meter violencia contra inmigrantes en su historia de Anticristos, fuese como fuese. Con ese lema ramplón justifica la presencia de los particulares "skins" que aparecen en El día de la bestia. Con sólo ver escritas en pantalla ese par de palabras, ya justifica la ideología y el sentir de esa gente que va dando palizas a indigentes e inmigrantes, pero lo hace con una frase más propia de una empleada de hogar puesta de largo. Sin más explicación, y en un alarde de clarividencia, va y nos dice de forma redundante, que son los malos, que son el Diablo. Y a pesar de tamaña redundancia, hasta el filósofo paisano le aplaudió, claro, cómo no. Entre paisanos, todo es más fácil. El paisanaje le nubla a uno el entendimiento. ¡Viva la filosofía!, sobre todo, si es simplona, como en este caso. El filósofo no se preguntó por qué el Mal acaba con el Mal, y se quedó tan ancho.
Desde Argentina me preguntan si el Diablo no tenía otra cosa mejor que hacer que andar quemando indigentes o apaleando inmigrantes. Desde Madrid respondo que en el dia de la bestia todo está metido con calzador.
Zenón
nota: sé de dónde procede "Limpia Madrid", no es más que la traducción-adaptación de "Clean-Up the World" campaña ecologista global surgida en 1993. Qué poco original.
