Aclaremos primero, un pequeño detalle: El Anticristo es el hijo del Diablo, enviado a la Tierra por éste, para acabar con el mundo. En imitación-oposición directa del Hijo de Dios, el Cristo, enviado a la Tierra para redimir a los hombres.

La aclaración se debe a que he leído con asombro en ciertos foros sobre cine de terror, que muchos aficionados al género no saben distinguir entre "Anticristo" y "Diablo", y tratan de explicar el final de el día de la bestia con una rara transformación de un diablo en anticristo o viceversa, o con la simple respuesta al ácido lisérgico que han ingerido los protagonistas en la misa satánica celebrada por el cura. Eso quiere decir que de modo inconsciente buscan la explicación a un final que les resulta ilógico.

Y es que, en el día de la bestia se da una contradicción narrativa que destroza toda la cinta, y en la que muy pocos parecen caer (curiosamente, los que se dan cuenta están fuera de España): Un diablo mata al supuesto Anticristo, que está llorando bajo cartones. Esto chirría como un gozne mal engrasado en la tradición satánica. Y es, precisamente, el enigma que tratan de aclarar los jóvenes aficionados al tema, cuando le buscan las explicaciones que se apuntan en el párrafo anterior.

De cualquier modo, la escena de el día de la bestia en que el Diablo mata al Anticristo, sólo puede comunicar una cosa, que el llanto que sale bajo los cartones no es del Hijo del Diablo. Es, simplemente, el del hijo de unos gitanos. Y de esta certidumbre se desprende que el cura se ha equivocado. No ha descubierto el lugar del nacimiento de su enemigo a pesar de las señales. Por lo tanto, todo el rollo que nos ha contado previamente, y los esfuerzos de los protagonistas, se quedan en nada, porque aunque no hubieran movido un dedo, el propio Diablo mataría a su hijo. Algo ridículo. De un plumazo, convierte la historia en los delirios de un cura loco. Es decir, que desvirtúa y pulveriza todo el entramado satánico de la cinta que justificaba nuestra atención sobre el religioso protagonista. Narrativamente hablando, el realizador ha jugado sucio con el espectador. Te has pasado una hora y pico pensando que los tres héroes van a salvar el mundo, y luego resulta que no hacía falta, que los propios diablos iban a encargarse de ello.

Si como defienden los admiradores de esta cinta, todo es fruto de las alucinaciones provocadas por la droga, caemos en el mismo asunto. Pasa lo mismo, desaparece el rollo satánico y deja un argumento lisérgico que torea al espectador, pobre infeliz, que pensaba encontrarse con una batalla entre el bien y el mal, como Dios manda, y se encuentra con una historia de skins-heads "trajeados" y con pelo, pero entonces, ¿en la cocina, los 3 tienen la misma alucinación, o es un skin que se ha colado por la ventana?

En cualquiera de los 2 casos, el argumento satánico sale perdiendo. Pero sólo son las teorías que defienden los aficionados a un final ilógico. En el guión con fecha 28/11/1994 hay un final alternativo en que el cura es quien mata al Anticristo, pero al parecer lo desecharon porque les parecía fuerte. Fuerte, no sé, pero si se lo hubiera currado en ese sentido, por lo menos, ese final habría tenido lógica.

El día de la bestia, es, a pesar de su buena factura, y por encima de todo, un desastroso final sin sentido. Torpe y absurdo. Es el arte de un final ilógico, y no obstante, aplaudido por todos. Hacer comulgar al espectador con ruedas de molino, también es un arte; dudoso, pero arte, al fin y al cabo.

El libro La Luz, va más allá, y permite que el Anticristo cumpla su misión.

Zenón

 (FE DE ERRATAS EN ESTE TEXTO, QUE HAN SIDO CORREGIDAS)

Antes de su corrección, decía en este texto que no me creía ese final alternativo del cura asesinando al Anticristo, y resulta que sí, que es cierto. Pido mil perdones por tener tan mala memoria. Lo leí en su día y luego lo olvidé, porque en mi cabeza, siempre está el final estrenado en el 95. Yo me centraba en otros puntos, y desmenuzar el guión como él hizo con el libro, es lo que tiene, buscas otra cosa y te encuentras con algo que tenías olvidado. El guión con fecha 28/11/1994 tiene precisamente ese final con lógica. El texto de este artículo se ha modificado, pero no su reclamación. Al revés, la refuerza: Tuvo en sus manos un final con sentido, un final lógico, y a última hora va y lo cambia por uno sin sentido, que encima, desvirtúa todo lo narrado en el film hasta ese funesto momento.

¿Por qué? ¿Hubo algo que les puso nerviosos?

Otro de los misterios de esta película.

(Como en "Misión imposible", esta nota de errata se autodestruirá en un tiempo prudencial, quedando sólo el texto del artículo con la memoria felizmente refrescada, y la nota aclaratoria)

NOTA ACLARATORIA:

Al escritor madrileño jamás se le proporcionó una copia de la película ni se le ofreció examinarla. Y como puede comprobarse a través del ejemplar que se proporciona en este blog, se le envió una copia del guión que difería bastante del producto final estrenado en 1995. Todo esto no fue tenido en cuenta por el Juzgado de 1ª Instancia nº10, ni por la Audiencia Provincial de Madrid. Los Demandados jugaron sucio, sin que los togados dijesen ni mú.