Publicidad:
La Coctelera

el planeta de los libros (Nieves Martín Díaz)

Nota de prensa

Este miércoles 12, a las 7 y media de la tarde:

Conversación con Santos Juliá

en la Biblioteca Regional de Madrid

C/ Ramírez de Prado, 3 (Antigua Fábrica de Cerveza El Águila).

Más información: http://elplanetadeloslibros.com/archivos/escritores-biblioteca.pdf

Tel.: 645 613 419

 

Nieves Martín Díaz
EL PLANETA DE LOS LIBROS 
www.elplanetadeloslibros.com
Radio Círculo (100.4 FM) 
Círculo Bellas Artes Madrid
9ª TEMPORADA: JUEVES - 18.30h.
Escucha nuestros programas también en internet:
http://www.elplanetadeloslibros.com/html/programas-emitidos.htm

 

http://elplanetadeloslibros.com/html/audio-196-plagio-literario.htm

Algo se mueve.

Durante 24 horas, el videodoc "el lado oscuro del clan almodóvar" ha estado bloqueado en  san YOUTUBE. Si intentabas acceder al documental te aparecía un mensaje diciendo que EL DESEO S.L.U. lo había bloqueado por motivos de Copyright. Esta tarde, para nuestra sorpresa, vuelve a estar disponible.

Ignoramos qué ha sucedido, si alguien nos lo puede explicar será de agradecer.

Quizá el amigo JOSELUMUKIRA ha conseguido desbloquearlo con su buen hacer. Quizás ha sido un intento y no lo han conseguido, porque en realidad, en ese documental el único derecho vulnerado ha sido el del escritor madrileño (algo parecido sucedió en MEGAUPLOAD antes de que el FBI lo cerrara). O quizá es todo una trampa. ¿Quién sabe?

saludos

Zenón.

Artículos en el olvido

Malditos reyes magos. (Tomás Cuevas Arroyo- Madrid 2011)

Nada más comenzar 1995, en el día de Reyes, los Magos de Oriente me sacudieron una hostia sincronizada a mano abierta; a resultas de lo cual, todavía hoy, 17 años después, me retumba la cabeza. Siempre supuse que lo suyo era dar regalos, no birlar cosas. Y es que, lo que no me suceda a mí, no le sucede a nadie. Los muy ladinos vinieron sin camellos, pero aparecieron a bombo y platillo, a través de un titular de periódico. Debieron formular atávicos conjuros que me dejaron con la boca abierta, ante la simpleza de un anuncio sobre el rodaje de una peli. Yo no sé si llevaban corona, no los vi, no suelen dejarse ver, pero de lo que no cabe duda es que eran magos, porque desde ese día de Reyes, a mí, me desapareció un libro. ¡Mi primer libro! Fruto de mis desvelos, y mis peligrosos acercamientos al lado oscuro de la existencia. Queda patente, pues, que tengo motivos para hacerme de Santa Claus, pero me da que, a la postre, y con mi mala suerte, acabará resultándome otro chorizo igual o peor que los anteriores, y vaya usted a saber lo que me desaparece al mudar de filiación. Es como cuando cambias de compañía telefónica, todo son desagradables sorpresas.

Recuerdo que dos años y pico antes, ese maldito junio del 92, fui tan imbécil. Me dejé convencer, y envié LA LUZ a la productora de los hermanos Almodóvar. Al poco, y cuando ya era tarde para echar el freno a la furgoneta de SEUR, apareció una noticia sobre la primera producción de EL DESEO, S.A., sin su prestigioso y endiosado titular al frente. Sería una historia intergaláctica fruto de la mente de un tipo con nombre que me sonaba a venganza por haber escrito un libro irreverente: De la Iglesia, nada menos. Insértese aquí un puntilloso escalofrío. ¡Joder! ¡Yuuyu, yuyu, mal yuyu! Un ateo casi convencido de la platónica transcendencia del alma como yo, está obligado a sentir convulsiones ante este nombre fatal.

Recuerdo que pensé: ¡Buag! Mi libro caerá en saco roto. Pasó el tiempo, y me olvidé del asunto. Estaba más que seguro de que los hermanos Almodóvar jamás producirían una historia con las características de LA LUZ. Estaba tan seguro de que ni siquiera se tomarían la molestia de devolverme el ejemplar... Pero el Destino es un cabrón redomado, y el 5 de octubre del 1994 a modo de siniestro regalo de cumpleaños (ese día cumplí 34 tacos), recibí mi maltratado ejemplar de LA LUZ, sin yo saberlo, ya derrotado, ya sangrante y muerto. Cual viuda negra, lo acompañaba una carta de EL DESEO fechada el 27/9/94, que alegremente, lo descartaba de sus planes de producción llamándolo guión. ¿Guión? Mi manuscrito, ¿se parece a un guión? ¿Cómo que guión?

Noventa días pasaron de inocente e indolora ignorancia. ¿Cómo poder imaginar que una maldición se me echaba encima? Ese aciago día de reyes del 95, apareció la noticia de un rodaje sobre un Anticristo madrileño, que un bilbaíno atrevido (cuyo apellido de connotaciones católicas me sonaba un montón), llevaba a cabo en la ciudad de La Cibeles, y a mí, excuso decirlo, me saltaron chispas. Ignoraba hasta qué punto esa noticia iba a cambiar mi vida. La primera reacción fue de asombro e incredulidad, duda, mucha duda. ¿Cómo es posible que a ese tío se le haya ocurrido la misma idea? Mi libro trataba de tres desgraciados colaborando para evitar el nacimiento del Anticristo en Madrid. Había droga de por medio, y música, y don Quijote, y el bálsamo de fierabrás, y ovnis. Empecé a verle por todas partes vestido con su enorme ego negro, era como una mala obsesión, y en cada explicación que daba de su película, a mí se me llevaban los diablos de cabeza al infierno, ensartado en tridentes al rojo vivo. La lectura del guión fechado a finales del 94 fue traumática. LA LUZ estaba por todas partes.

Desmenuzada, destruida, desteñida, y repintada, y todo estaba sujeto a un armazón que habían arrancado de mi libro, con la misma brusquedad que usaba el Alien-cazador, arrancando las columnas vertebrales de sus presas humanas en la magnífica PREDATOR. Ese armazón, ese entramado óseo, de puro simple, descubría su negada procedencia. Metió la pata hasta el corvejón, engañó a todos, pero a mí no. Madrid se vincula por primera vez con el Anticristo en el libro LA LUZ. Que yo conozca, no hay literatura ni cinematografía al respecto. Y si alguien la encuentra o la conoce, que por favor acabe con mi ignorancia de un seco golpe, aunque no use anestesia, sabré soportarlo, estoy hecho a ellos. El día de la bestia (1995) es la segunda obra que sitúa una historia de anticristos en Madrid, y lo hace tres años después de LA LUZ (1992), que fue la primera, y pese a su mala suerte, y la imposibilidad de demostrarlo por un dudoso testimonio, tengo la obligación de insistir en que fue mi libro origen y fuente de la cinta premiada en los Goya.

Luego, todo fueron señales negativas, recuerdo que cuando vi el pedazo de crucifijo sobre la mesa del abogado, me dije: ¿Tomás, dónde te has metido? Tú no eres Onassis, te niegan hasta los créditos (gracias por nada, Banco Santander). A partir de la segunda sentencia judicial, por más señas, insultante para un creador de historias, se le cerraba el paso a un cuasi indigente hacia una segunda apelación. Desde ahí, todo ha sido una locura, un mal sueño sudoroso y delirante, con embargo de sueldo, con insultos de fans alucinados con su ídolo, y con una total indiferencia hasta de los propios madrileños, indiferencia que duele incluso más que el propio plagio. Cartas se escribieron al Telemadrid de Alberto Ruiz-Gallardón, que ni siquiera fueron contestadas. Un madrileño gritaba, y Telemadrid pasó de él como de pisar caca de can sin pedigrí, porque el bilbaíno, director de "el día de la bestia" era conocido de la gente que en aquel entonces trabajaba en la emisora de TV autonómica, y que hasta hace bien poco manejaba la mano "inocente" de doña Esperanza. Esperanza, esperanza, bonito nombre para un genio tan agrio. No hay parcialidad. Con la Alborch, del otro bando, también tengo mis cosillas, fantasmas de indiferencia. Son sólo voces, acúfenos molestos que me susurran "ley de la propiedad intelectual, ley de la propiedad...", y luego una risa estridente y misteriosa que deja en una pedorreta la de Thriller... En mis peores pesadillas, todavía oigo a la juez preguntando como única cosa sensata entre las 9 preguntas absurdas anteriores que me hicieron, era más o menos así: "Oiga, pero al ser cosa de Anticristos no cree que es inevitable caer en el apocalipsis de San Juan." Y yo, tonto del culo, respondí: "No necesariamente" "No necesariamente", repitió ella, "¿Tiene algún ejemplo?" Y entonces, yo, que de memoria voy estreñido, dije un "No, pero seguro que lo hay." que me dolerá toda la vida por no haber tenido en la punta de la lengua "La semilla del Diablo" de Polanski, peli que adoro y que trata del nacimiento del Anticristo sin mencionar ni una sola vez el Apocalipsis de San Juan, pero Polanski es un buen cineasta, y yo, un mal defensor de mis propias causas. Aunque él también tendrá las suyas según el decir de las malas lenguas. Al poco, dos o tres días, el abogado de LA LUZ tenía el nombre del ejemplo sin el apocalipsis, sobre la mesa. Han pasado los años, y como Cervantes, indignado con aquel listo que por su cuenta y riesgo decidió escribir una segunda parte del caballero andante de volátil juicio, decidí escribir una segunda parte de LA LUZ, pero yo lo hacía para no sentir que la pérdida había sido completa.

Lo mejor de todo es ver cómo no ha sabido aprovechar la oportunidad que le brindó El día de la bestia. De todo se aprende, y todo esto me ha servido para comprender, que poco inteligente es quien apropiándose de lo que no es suyo, quiere pasar por original, porque, como no lo es por naturaleza, le costará mantener el tipo. Caerá una y otra vez en los topicazos de siempre. Mis escritos son anónimos, quizá estén condenados a ello, así es el Destino y nada podrá evitarlo. Ya hemos convenido que al libro y al autor les aguarda don Pedro Botero caldera en ristre; lo que ya no es tan seguro, es el destino que seguirá su cine sin imaginación. Que Dios pille confesados a sus muchos fans.

**************************************************************
Los finales blandurrios dan grima (Tomás Cuevas Arroyo - Madrid 2011)

 

Pedirme que haga un artículo de opinión sobre El día de la bestia, ya es tener mala leche. Sólo un gran aficionado al género de terror con mansión virtual propia, puede solicitarme semejante flagelación. Tener que volver a verla, para hablar de ella con total propiedad, sin padecer complejo de ECCE HOMO, va a resultarme un tanto complicado. No obstante, hay quien afirma, que mi punto de vista abarca más grados que la media, por aquello de mi íntima relación con el argumento. ¡Ea! Vamos a ello. Será un gran martirio chino, pero los malos tragos, cuanto antes mejor:

El día de la bestia no me gustó, para qué andarse con contemplaciones. Pero que a mí no me gustara, no tenía mérito. Tuve (y aún tengo), mis más y mis menos con su director, y ese insidioso detalle, desde algunas perspectivas, le resta fuerza a mi paladar cinematográfico. Existe un contencioso entre él y yo desde el 95 (para él muy muerto, para mí muy vivo). No obstante, me doy un garbeo por estos ciber-salones del terror para charlar sobre la peli, y no pienso perder el norte con viejas frustraciones. Haré una justificada mención más a esa "cruz" que me tortura, y se acabó. Aquí, sólo soy un aficionado al cine, y como tal, cada vez que termino de ver el largometraje que encumbró a Álex de la Iglesia, me hago esta pregunta: ¿Qué me cuenta? Me cuenta las aventuras de un cura descubridor de que el Anticristo va a nacer ya mismo. Y me cuenta que nacerá en Madrid. Hasta ahí, puedo llegar a identificarme una miaja con el religioso aventurero, porque, fruto de mi estupidez, 3 años antes del estreno de esta peli, yo había registrado una novela en cuyo argumento se proponía el mismo acontecimiento, sólo que protagonizado por personajes del mundo marginal madrileño. Tranquilos, que no habrá ninguna mención más a este hecho. Si bien, aquí era necesaria, porque toda la carcasa argumental de esta película giraba en torno a impedir el nacimiento del Anticristo en la capital del reino, y la cascada de imágenes y situaciones generadas con ese leitmotiv, resultaban secundarias a la apocalíptica noticia. ¡¡Hay que impedir el nacimiento del Anticristo en Madrid por encima de todo!!. Parecía ser el grito constante, el mantra de cada escena. Ni el histrionismo de los personajes, ni el histrionismo de las escenas, lograba reblandecer el argumento. Todo estaba justificado, no importaban los medios para acabar con el hijo del Diablo. Hasta ese punto, puedo comprender la fascinación que suscitaba en los jóvenes de entonces, y en los de ahora. La locura y la realidad confundidas son buen filón para la comedia, dan para algo más que para una simple pose estética apocalíptica. Creo que incluso, el señorito de Bilbao, pudo haberle sacado más partido cómico si hubiera sabido. Cualquier locura es posible con este planteamiento que abarca la casi totalidad de la película. Como aficionado al género, puedes llegar a relamerte cuando escuchas los llantos de la criatura. A partir del llanto, todo se derrumba porque los diablos lo callan a disparos.

Es el final, lo que a modo de Tsunami, se lleva el armazón del argumento. Gran sorpresa. No hay Anticristo. El cura ha metido la gamba señores, miren ustedes por dónde. Sólo hay unos gitanos que cobijan a un llorón, y unos skins que acaban con los llantos de un muñeco (lo siento, está tan mal hecho, que sólo le falta la etiqueta de Famosa o de Mattel, si fue capaz de hacernos ver a un diablo caminando con patas de cabra o cabrón, bien pudo presentarnos un niño muerto en condiciones). Colijo, pues, que los diablos son alucinaciones. Y si son Diablos ¿Por qué matan al Anticristo? Es la gran pregunta de la peli. El nudo gordiano que la convierte en un sinsentido. Me pone los dientes largos, me habla de un Anticristo que luego no es; y me deja frío. Ése es el resultado final. Cuando veo cine, espero cierta lógica argumental dependiendo del género que trate, y aquí, yo vi un final forzado. Un final Hollywood 100%. Un final feliz, al que sólo le faltaba el beso de tornillo de los protagonistas bajo el Ángel Caído del Retiro después de decir "Hemos salvado al mundo". Una fanfarronada argumental que nos presenta a dos tipos que quieren aparentar cierto triunfo en su caída en la indigencia, cuando en realidad no han hecho nada, porque los que se han cargado al Anticristo (si es que alguna vez lo fue), han sido los diablos-skins. Con todo esto se ahorra explicarnos qué le hace pensar que el hijo del Diablo nacería de unos gitanos, con los que, por cierto, el cura se cruza nada más empezar la peli. ¿Cuál es el eslabón que vincula la raza gitana (de la que yo tengo un apellido lejano), con el Anticristo? Pero no lo olvidemos NO HAY ANTICRISTO, los diablos, como dicen algunos, son los skins. Los skins, como dicen algunos, son el verdadero Anticristo. Si relacionar la violencia con la maldad por excelencia es genialidad, que venga Dios y me fulmine. Una obviedad tan trillada, que asusta el grado de consenso generado. Sí señores, sí, el diablo, o el hijo del diablo es todo aquel que emplea violencia contra sus semejantes. No tienen por qué ser sólo los skins. El diablo agitó su rabo en los despachos de los brokers descerebrados que están jodiendo el mundo. Y el diablo copuló con la madre del dueño de la central de Fukushima, y muy posiblemente, también con la del señor Burns.

Al Anticristo lo matan los diablos, y el cura mata a los diablos, y encima, luego de acabar con los skins-diablos con cuatro tiros, se acerca a los cartones y parece que de un momento a otro va a echarse a llorar por los gitanos y su Anticristo muerto. ¿Qué pasa con todo lo que nos ha contado el cura? ¿Se le ha ido el moco del LSD y comprende de repente que el bebé no era quien creía? Peor aún: ¿Qué hago yo con las ganas de ver cómo salva el mundo un tipo dedicado a la religión que decide hacer el mal para contactar con el Diablo? ¿Farfolla? Pura y simple farfolla. ¡Qué grima! Final facilón, final feliz, final blandurrio, sin sentido y absurdo, que con fuerza y sin fisuras, ha colado entre la industria y el público desde hace 3 largos lustros. ¿Seguirán Cavan y el Cura buscando al Anticristo? ¿O con matar a unos pocos diablos ya han salvado a la humanidad? Ya hemos convenido antes que diablos hay muchos. La mayoría, en impolutos despachos.

Comprendo y respeto el gusto de cualquiera. Pero para mí, El día de la bestia, nunca será peli favorita. La profecía, o La semilla del diablo, sí son ejemplares dignos de una historia de Anticristos, y habrá alguna más por ahí, que mi desgastada memoria me impide recordar. Un indigno colofón de esa historia, propuesta de un modo aceptable al principio, desinfla el final y la totalidad del largometraje como un suflé mal cocinado. Decir que era una comedia de acción satánica fue suficiente, la convertía en algo "original" que no supo rematar con un final digno de lo que proponía, porque, al fin y al cabo, dejaba a sus protagonistas con las ganas de cumplir su misión. Si el personaje del cura se cruzara con sus creadores les llamaría rácanos, porque no le dejaron lucirse. Es, lo que yo llamo, el síndrome del personaje mimado. No es broma, como creador me enfrento a mis personajes, y alguno se atreve a echarme faltas en cara. Es lo que tiene intentar hacer las cosas con un poco de lógica. Y aquí la lógica falla un montón.

El Ángel Caído cierra la peli a modo de tributo a la derrota. ¿Por qué no aprovechar antes tan bella y tan apropiada estatua? ¿Por qué dejar para el final, y sin ningún vínculo en la trama, a un monumento único en el mundo* que viene como anillo al dedo a lo que se está contando? Con este benévolo gesto, su director, después de haberse follado por detrás (literariamente hablando) al espectador, parece decir, se ha derrotado al diablo, la estatua lo demuestra, y esos dos que veis ahí lo han logrado, lo digo yo, y punto pelota.

¡¡Qué coño!! Ni retorciéndome el brazo me haréis pensar que esos dos lo han logrado. Ni de coña. Si alguien ha logrado acabar con el mal, identificado en el Anticristo, han sido los propios diablos. ¡Qué final, Dios mío! Perdónales, Señor, porque no tenían ni puñetera idea de lo que tenían entre manos.

 

*al parecer hay otra estatua dedicada al diablo en Suramérica, aunque jamás he logrado verla.

 

 

 

 

NOTA:

Se han incluido aquí estos artículos, porque la persona qué los solicitó para insertarlos en su blog, se ha olvidado de ellos, mucho me temo que a propósito, quizás para no mosquear al cretino que va de genio. No querrá molestarle, por si acaso algún día le puede sacar una entrevista. El chorizo es Álex de la Iglesia, al que todavía le auguran esperanzas de recuperación después de tanto fracaso creativo, pero es famoso, y el autor de LA LUZ, y de estos 2 artículos deliberadamente olvidados, no es nadie.  Así es la vida, así va el mundo.

el totem intocable (el dia de la bestia, dogma de fe)

No es la primera vez que nos pasa. Al tratar de difundir este asunto del plagio nos hemos encontrado con variopintas situaciones en los foros, como que borren respuestas, o que hagan trabajar al autor del libro en un artículo que luego no se publica, pero en fin, lo de la censura, todavía resulta alucinante. Resulta alucinante que a estas alturas del siglo XXI siga existiendo la censura a niveles no ya de gobierno, sino de calle y espectáculo.

Alejo, un colaborador de este blog, ha tenido dificultades para dar a conocer el dato sobre el pagio del libro LA LUZ en un temático llamado AULLIDOS.com, "por el bien del foro" según arguye uno de sus moderadores. Hoy 30 de octubre, Alejo nos comunica que no sólo le impiden hablar de "el día de la bestia" además le han expulsado del foro, cosa que no habla muy bien de ese foro, al que desde ya se le puede catalogar como foro de adulación y no de cine con todas sus consecuencias.

En estas direcciones encontraréis la conversación que ha generado la censura y la expulsión..

http://foros.aullidos.com/showthread.php?16283-El-Día-de-la-Bestia(1995)

http://foros.aullidos.com/showthread.php?16283-El-Día-de-la-Bestia(1995)/page2

http://foros.aullidos.com/showthread.php?16283-El-Día-de-la-Bestia(1995)/page3

Como veréis, el tema llevaba muerto un año, la intervención de Alejo reaviva el debate, genera respuestas, y sin embargo, el moderador dice que "el tema está agotado". Es decir, no nos interesa conocer tu verdad, porque la nuestra es más bonita y nos gusta más. "el día de la bestia" se ha converido en un dogma de fe, es de esas cosas inexplicables que suceden en la vida. Una gran tontería es convertida en totem intocable que es mejor no cuestionar para no quebrar el orden social.

Estimados amigos administradores de AULLIDOS.COM,  pensamos que cometéis un error ejerciendo esa parcialidad endogámica, nada más hay que decir.

Sinceros agradecimientos a Traap, de ese mismo foro, por demostrar ser persona de mente abierta a voces disidentes, gran valor donde los haya. Igual que Alejo, nosotros también nos ponemos a tu disposicón para lo que quieras preguntar.

saludos

La nueva novela de Tomás Cuevas Arroyo

Hoy 15 de octubre de 2012,

Tomás Cuevas Arroyo ha registrado su nuevo libro:

 El escultor de afectos

¿Qué es la Verdad y qué es la Mentira? ¿Existen realmente Cielo e Infierno?

A finales del siglo XVIII, un pueblo castellano-manchego recibe una comitiva de monjes que va a ocupar un monasterio abandonado. Uno de esos monjes es bastardo y familiar del primer ministro español, el valido del rey Carlos IV, don Manuel Godoy y Álvarez de Faria, un pinta de mucho cuidado.

Las  acciones y tensiones entre estos primos carnales, van a propiciar la llegada de un hermafrodita al lugar de reclusión y oración en medio de la nada manchega. Las acciones del hermafrodita, a su vez, y aunque sean con intención de ayudar, atraen al MAL con mayúsculas a la congregación. El mal con minúsculas ya estaba dentro.

Las aventuras de fray Elías, fray Fanegas, fray Pedro, fray Blas, Dacio, Marcial, Frumencia, Lucina, Roque, Mamerto  y muchos personajes más, dan pie al relato sobre la primera iglesia o secta específicamente satánica de la historia. Los hechizos y conjuros de un grimorio prohibido por la Inquisición, serán el camino para tratar de obtener lo que con oro no se puede comprar. La desaparición de muchachas y muchachos preocupa a los alcaldes de la comarca. La injerencia en la política española y la posterior invasión de los franceses todo lo complica.

Casi cien años antes de que Edward Alexander Crowley pensara siquiera en fundar una secta satánica en la católica civilización occidental, aquí, más abajo de los Pirineos, donde para muchos comienza África, es decir, en la tierra de la pandereta, la peineta, el botijo, los toros y las castañuelas, un monje de la orden del Gozoso Dolor de Nuestro Señor Jesucristo Luz del Mundo sendero de Amor, levantó la primera iglesia satánica de que se tiene noticia. Casualidades y hechos de mayor envergadura, empujaron fuerzas desconocidas que lo enturbiaron todo, evaporando de la memoria colectiva, tan relevante dato. El apellido de este monje, de origen catalán, quedará ligado para siempre a los hechos diabólicos sucedidos en el cenobio de San Onofre. Y hay muchas probabilidades de que una reencarnación de ese monje negro, actualmente y con el mismo apellido siga el ejemplo de una vida anterior desde las consultas de nefrología del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

saludos

Zenón

La Bestia está desesperada.

Tengo "la chispa de la vida" casi desde su estreno. Cuestión que demuestra la eficacia de la Mula. Estaba bastante ocupado y me he resistido a verla porque sabía que iba a perder el tiempo. Acabada la labor que me entretenía, y con unos días libres me decidí a verla. No me equivoqué. ¡Vaya pestiño!

Hay un momento en que el innecesario personaje de Eduardo Casanova se presenta como: Lorenzo, gótico siniestro. Si yo fuera gótico siniestro, esta presentación estúpida y fuera de toda credibilidad, me cabrearía muchísimo. Después de ver este engendro chapucero y oportunista, no me extraña que la Coca-cola haya decidido cambiar el slogan de la marca: ahora es "la chispa de la felicidad"
Voy a olvidarme del atropello que significa no reconocer de modo explícito la enorme deuda con "Ace in the hole" de Billy Wilder. Obviando a regañadientes tan importante detalle, me parece que "la chispa de la vida" es una exageración sin rumbo, un atropellado tropel de obviedades con un pluridiscurso gremial de guarnición, tan torpemente expuesto, que parece mentira que diálogos y situaciones hayan sido supervisados y dirigidos por un licenciado en filosofía por la universidad de Deusto.
Un guión lleno de excusas no pedidas, y lleno de personajes que están ahí para hacer bulto, porque lo que nos quiere contar realmente, es tan simple como que el mundo del que él forma parte, está lleno de hienas. ¡Noticias frescas! Y él lo sabe muy bien porque es una hiena más, aunque a ojos de sus muchos fans aparezca como un tipo honesto. Pero nosotros que no somos de ese farandulero mundo, también lo sabemos y no necesitamos gastarnos millones de euros en rodar una peli para entenderlo. Es decir, que el director de Bilbao nos quiere abrir los ojos sobre algo que ya sabemos, tema manido donde los haya. Billy Wilder, lo hizo mejor 61 años antes que el filósofo-directorcinematográfico.
El diálogo de inicio entre la Salma y el Mota ya echa patrás, es tópico y típico a más no poder... Y lo que sigue después, es decir, ese continuo cruce de amor y reproche blandengue y estúpido, hace que la situación generada, más que una tragicomedia, parezca un culebrón venezolano.
En el minuto 19 cuando el Mota cae dando pie al meollo de la trama, a esa altura, y dado el grosor de la barra que se le clava en la cabeza, parece más creíble que la barra de hierro le atraviese el cráneo, y no que se le quede como una almohada bajo el coco.
Una tragedia, sí, pero de guión y de dirección.
El conjunto, no siento lo más mínimo decirlo, es una chapuza infumable: El papel de la maestra y amante esposa, es superfluo. Es maestra pero no alcanza, no llega al histerismo que parece querer comunicar con un texto malo, mal escrito. No le echo la culpa a la Hayek, se la echo al que escribió sus frases. Lo del José Mota (Roberto) es otro cantar, no le tengo cogido el punto a su humor, y no le sigo, aquí le descubro, y diremos que ha hecho lo que ha podido, creo que hizo la peli convencido de que era el papel de su vida, y eso, se le nota cuando actúa. Gran error de apreciación de este dudoso cómico (o payaso triste), porque el papel de su vida, ni tiene chispa ni limoná. La Carolina Bang está güena pero es mejor que se dedique a otros menesteres porque como actriz, Dios, como actriz la caga cada vez que sale chupando plano. Que chupe otros instrumentos y que se retire a sus labores de marujona prematura. A Fernando Tejero, después de lo que he visto en esta peli, me va a costar bastante imaginarlo fuera de "aquí no hay quien viva" porque aquí me ha demostrado que no da la talla, y si es listo deberá limitarse a los registros que se le den bien, el de buitre mediático dispuesto a vender a su propia madre en imitación del personaje de Kirk Douglas, le viene grande. Blanca Portillo y J.L.Galiardo (QPD) profesionales como la copa de un pino, saben estar a la altura, a pesar de lo inconsistente de sus diálogos y lo insustancial de sus personajes. Debieron decir un sonoro y abrumador NO cuando les ofrecieron este guión petardero y repolludo. Sin duda se equivocaron al aceptar dichos papeles. Y si hablamos de la gran equivocación del director al comprar ese guión, ya no digamos. Comunica, de todas, todas,  que la bestia está desesperada por encontrar nuevas ideas para sus guiones. Ideas que lo acerquen a la genialidad de "el día de la bestia". Y yo, dentro de la grima que me inspira y de lo bien que le va, siento lástima por él. Y al mismo tiempo me parto de risa, porque no tiene ni idea de lo que le espera con las brujas de Zugarramurdi, aunque le ayude su amiguito Guerricaechevarría. Ya os podéis aplicar, majetes, porque el crédito de imaginación que robastéis del libro "LA LUZ", se os ha agotado. A  ver cómo lleváis la historia, procurad que no se parezca ni a "muertos de risa", ni a "acción mutante" o a "la comunidad", porque si no, se os va a ver el plumero. Haced algo nuevo, que ya va siendo hora y vuestros muchos fans están deseosos de que les regaléis algo que iguale o supere en originalidad a "el día de la bestia".

Lorenzo, gótico siniestro.
Álex de la Iglesia, filósofo-director de cine.
Ambas afirmaciones, son igualmente ridículas.

de piratas y estafadores, la bestia en Zugarramurdi

Todos sabéis ya, que Álex de la Iglesia empieza a rodar una peli de "comedia terrorífica", que parece prometer un acercamiento a los tiempos de "el día de la bestia".  Álex de la Iglesia, gran paladín de los internautas, por fin decide hacer caso a sus muchos fans, y retoma el género que le hizo famoso. Y deben ser muy buenas las expectativas que tiene el afamado director, cuando para hacerla, ha decidido vender su alma al Diablo, y aliarse con alguien que piensa de modo radicalmente diferente a él, con respecto a descargarse pelis de internet.

Ese nuevo engendro del bilbaíno, está producido por Enrique Cerezo, que en marzo de este año declaraba que quien se descarga una peli de internet es un pirata y un estafador.

http://youtu.be/lWJvQ5RTGGM

 ¿Cómo Alex De La Iglesia, gran paladín de los internautas, se alía con este señor que los llama sinvergüenzas, estafadores y piratas? Me pregunto ¿cómo le llamaría Enrique Cerezo a quien lee un libro inédito y haciendo algunos pequeños cambios se hace dueño de esa historia y la explota comercialmente sin declarar su origen?

Estas dos joyas del panorama patrio, son socios en "las brujas de Zugarramurdi" futuro pestiño de la factoría delainglesiana.

Cuando se estrene, hablamos de ella, pero por lo que he podido leer por ahí, el argumento se acerca mucho a "La comunidad".

Zenón

 

 

 

 

Este señor sí sabe de cine satánico (el final de el dia de la bestia)

Resulta reconfortante encontrar gente que no se ha tragado el final absurdo de esta chapuza narrativa sobrevalorada que es "El día de la bestia"

El autor de este texto escrito hace 6 años en un blog llamado PASADIZO.COM,  es tricky2k,

esta es la dirección:

http://www.pasadizo.com/foros/viewtopic.php?t=4468

Acabo de ver por enésima vez "El Dia de la Bestia" en su emisión en Cuatro, y como en las n-1 veces anteriores me pregunto... ¿qué coño le pasó por la cabeza a Álex De La Iglesia para joder con un final incomprensible tan magnificérrima película?

SPOILERS A TUTIPLÉN

Toda la película va perfectamente hilada desde el primer momento. Todo lo que sucede, lo que se ve y lo que se explica tiene una importancia clave más adelante, tiene un golpe de guión soberbio que además De La Iglesia plasma de modo magistral con esa secuencia pre-final donde explica la señal de Cristo, la marca de Satanás y muestra en un plano b-r-u-t-a-l la Puerta de Europa. Hasta ahí, un peliculón como la copa de un pino. Y entonces...

... La gran cagada. Vamos a ver, ¿no se supone que la finalidad de esos tres "Reyes Magos" sui generis era matar al Anticristo? Si es así... ¿por qué coño no lo hacen? ¿Por qué quien se supone que debía proteger al Anticristo, o sea, Satanás, es uno de los que matan al bebé junto a los sosías de María y José? ¿Qué otra cosa, aparte de ser unos hijos de puta, hacían esos acólitos por ignorancia de Satán (ya que no saben que es uno de ellos, y ni siquiera es el jefe, papel de Jaime Blanch)? En resumen ¿qué coño de escena final es esa donde jode toooooodo lo bueno que ha pasado en la peli?

Pues eso, a ver si alguien tiene una explicación alternativa y lógica, que a mí los finales a lo Donnie Darko...

Edito: Por cierto, no sé si existía algún final alternativo que no le permitieron rodar o alguna chuminada así. Quizá sería una posible explicación a tal desaguisado. ¿Sabéis si existe algo así?

___________________________________________________________

Este señor, sí sabe de cine satánico.

Zenón